Las mejores fuentes de alimentación del momento (octubre 2016)
Todo PC que queramos montar no estará completo sin una fuente de
alimentación, y es necesario dedicar tiempo a elegir la mejor para
nuestras necesidades. Aunque suele haber fuentes que no dan malos
resultados por precios tan bajos como 20 euros, siempre nos asalta la
duda de: ¿por qué hay fuentes más caras? La respuesta, como todo, está
en la calidad de la fuente, y aquí os explicamos qué tenéis que mirar para elegir una buena fuente de alimentación.
Elegir la mejor fuente
Más abajo os comentaré diversos aspectos a tener en cuenta
de las fuentes,. Ahora mostraré algunas de las mejores, a modo de
orientación, que podéis encontrar. Antes de comprar, comparad precios
con vuestra tienda local, ya que como cualquier componente informático
varían de un día para otro, de una ciudad a otra, y de un país a otro.
Tened en cuenta que muchas empresas de fuentes de alimentación poseen gamas de distinta calidad, por lo que no se puede decir que una marca sea buena o mala
sólo por una de sus gamas. Pero sí que es cierto que hay compañías que
intentan vender productos baratos de mala calidad a compradores que no
saben nada de fuentes de alimentación.
La necesidad de potencia
de la fuente varía enormemente con la combinación de CPU y GPU, yendo
de los 350 a 450 W de una opción de procesador Intel y gráfica Nvidia de
la Serie 900, a los 650 W de optar por los procesadores y gráficas de
AMD más potentes.
Overclocking
Para overclocking
de procesador o GPU tendréis que mirar, entre otras características,
que la fuente os de una máxima estabilidad en el nivel de tensión de 12
voltios. Puesto que el overclocking requiere tocar los voltajes de los componentes, cuanto más estable sea el voltaje que proporcione la fuente de alimentación menos posibilidad habrá de que el overclocking sea inestable. Si hacéis un overclocking ligero no habrá mucho problema, pero si queréis exprimir vuestro equipo sí que lo será.
Normalmente
esto os va a llevar a tener que gastaros entre algo más y mucho más en
la fuente de alimentación debido a que necesitaréis que tenga mucha
potencia (100 a 200 W más que lo habitual) y los mejores condensadores
del mercado junto al mejor ensamblado. Si sólo queréis hacer un overclocking ligero no necesitaréis invertir mucho más.
Formatos de fuentes
Los formatos de las fuentes actuales giran en torno a dos. ATX PS/2,
la más habitual de un tamaño generalmente de 140 x 150 x 85 mm, aunque
las de mayor potencia pueden ser más largas, con una variante ATX PS/3 que es más corta de unos 86 mm. SFX
es un formato más compacto para equipos pequeños, de 125 x 100 x
63,5 mm, con variantes como la SFX-L de 130 x 125 x 63,5. Existen otros
tamaños de fuentes más específicos, como por ejemplo para barebones
Shuttle que usa su propio formato.
Flex ATX es un
formato reducido de 81,5 x 40,5 x 150 mm, usada en PC de pequeño
tamaño, como ciertos barebones o cajas para placas Mini-ITX. TFX es un tipo de fuente de 85 x 65 x 175 mm para equipos con espacio mucho más limitado que el resto de fuentes.
Baratas (menos de 30 euros)
Yo
no me gastaría menos de 30 euros en una fuente de alimentación por los
problemas que llevan aparejados a corto y medio plazo. Tened en cuenta
que son modelos con PFC pasivo, por lo que suelen necesitar consumir el
doble de la potencia que está proporcionando el PC a todo lo que tiene
conectado, con el gasto eléctrico adicional que ello conlleva. Además
tampoco cuentan por lo general con protecciones suficiente que aseguren
que ante subidas de tensión y otros problemas no vayan a estropearse la
placa base u otros componentes.
Si veis alguna por menos de 30
euros con PFC activo, podría ser una opción para equipos que consuman
poco, aunque en equipos que pidan un poco más de potencia pueden hacer
ruido u otros problemas. Aseguraos de su calidad antes de comprarla. Todoterreno (30 a 55 euros)
Si
queréis un equipo para ofimática, juegos y tenéis un presupuesto
limitado, podéis optar por una fuente de alimentación en este rango de
precios. Con las últimas tarjetas de la Serie 900 de NVIDIA los
requisitos del PC han disminuido. Un equipo con procesador Intel y
gráfica GTX 960 necesitaría una fuente en torno a los 400 W, mientras
que un equipo con procesador y gráfica AMD estaría más en torno a los
600 W.
Alta calidad (55 a 100 euros)
Este
rango de precio es el que recomiendo si no tenemos demasiada limitación
presupuestaria por que nos vamos a quitar problemas de eficiencia,
duración de las fuentes de alimentación, ruido ambiental y ruido
eléctrico. Eso sí, las fuentes del rango anterior no tienen nada de malo
para un equipo para juegos, pero las de este apartado son fuentes de
mucha calidad.
Máxima calidad (más de 100 euros)
Estos
PC pueden englobar aquellos con requisitos energéticos elevados debido a
usarlos con dos tarjetas gráficas (SLI o CrossFire), que queramos que
sean especialmente silenciosos, o que vivamos en zonas realmente cálidas
durante el verano y no tengamos aire acondicionado en casa.
Todas estas fuentes de alimentación son buenas para overlocking (y como todo, unas mejores que otras, dependiendo exactamente lo que vais a subirle la frecuencia).
ALGUNOS MODELOS
Fuentes de buena calidad
La fuente System Power 7
produce un nivel de sonoridad de 23 dBA al 100 % de carga. Es más que
suficiente para un procesador Intel de 65 W TDP y una gráfica tipo GTX
950 o 960 cuyo consumo está entre 90 y 120 W. Un equipo de esas
características consumirá menos de 200 W en carga, y se gana a cambio
una fuente extremadamente silenciosa.
La Cooler Master V850 proporciona unos niveles de tensión en su raíl de
12V. altamente estables, por lo que es muy buena para un overclocking
serio, además de tener potencia suficiente para SLI de dos tarjetas de
gama alta, con eficiencia superior al 90 %.

La fuente Corsair AX760 también es buenas en cuanto a eficiencia
y estabilidad de voltajes, y buena para hacer SLI de dos o tres
tarjetas gráficas (dependiendo del consumo de las mismas). Es una fuente
bastante silenciosa.
Fuentes silenciosas
A
continuación tenéis algunas de las fuentes más silenciosas del mercado,
aunque no quiere decir que el resto de las mostradas anteriormente sean
ruidosas. Simplemente estas están pensadas más específicamente para no
hacer ruido incluso en carga.
Cosas a tener en cuenta
Los
componentes electrónicos sufren un desgaste mientras se utilizan como
cualquier otro producto, pero cuando se les saca de su zona habitual de
trabajo se degradan mucho más rápido. Si bien una fuente de 300 W podría
dar suficiente potencia como para alimentar a 350 W o más, sufriría un
rápido desgaste, que en días, semanas o unos meses terminaría por dejar
de funcionar. Por ello hay que tener en cuenta algunas cosas al comprar
una fuente de alimentación.
Eficiencia de la fuente
La
primera es que la potencia indicada no es la real que consume. Debido
al coeficiente de eficiencia energética, al comprar una fuente tendremos
que multiplicar los watios que esté consumiendo la fuente para obtener
la potencia suministrada a nuestro equipo. Las buenas fuentes de
alimentación están en un 80 % o superior, en el que el 20 % restante se
disipa en forma de calor o energía por la que estamos pagando en nuestra
factura de electricidad para nada más que engordar las cuentas de las
eléctricas.
Comprar una fuente de alimentación de mayor eficiencia
sirve para reducir el consumo eléctrico de nuestros hogares. Por
ejemplo, si nos pasamos horas jugando y nuestro equipo demanda 350 W, en
realidad estamos pagando por 450 W, 100 W de más cara hora que al final
de año se puede traducir en más de 22 euros (según las horas que
estemos delante del ordenador). Los cálculos que he hecho son de 4KW de
consumo más a la semana (unas 4 ó 5 horas al día delante del ordenador),
por 0,15 euros por KW, y por 52 semanas. Si eres de los que se pasan el
día jugando, lo que estás perdiendo de dinero por una fuente de baja
eficiencia prefiero no calcularlo.
No hay ninguna que llegue al
100 %, y hay que tenerlo en cuenta a la hora de comprar para que no nos
engañen. Si veis una fuente de alimentación de 20 euros con una
eficiencia del 90 %, huid de ella. Las buenas y caras fuentes de
alimentación llegan al 90 % de eficiencia, algunas en torno al 95 % a
media carga, pero ninguna llega a más del 90 o 91 % a carga completa. Y
esas no son nada baratas (más de 100 euros por las de 700 W).
Otra característica importante para su funcionamiento es si son de PFC (Power Factor Correction) activo o pasivo.
Es simplemente una indicación más de su eficiencia, ya que las pasivas
suelen dar en torno a la mitad de su potencia nominal (con lo que la
mitad de la potencia consumida se pierde en forma de calor), consumir
más de lo debido, producen más ruido ambiental y eléctrico, y en general
no suele compensar lo poco que cuestan.
Las fuentes de PFC
pasivo no disponen por lo general de protecciones para los componentes
electrónicos a los que tiene que alimentar, por lo que en zonas con
constantes apagones son un peligro para nuestros bolsillos. Además, al
tener una eficiencia tan reducida, nuestra factura eléctrica a final de
año puede elevarse otros 10 a 20 euros debido a ello, por lo que
recomiendo que no pongáis el ojo en ninguna de ellas y que invirtáis en
una con PFC activo.
| Tipo de test 80 PLUS | 115V interno no redundante | 230V interno redundante | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Porcentaje de carga nominal | 10% | 20% | 50% | 100% | 10% | 20% | 50% | 100% | |
| 80 PLUS | 80% | 80% | 80% | ||||||
| 80 PLUS Bronze | 82% | 85% | 82% | 81% | 85% | 81% | |||
| 80 PLUS Silver | 85% | 88% | 85% | 85% | 89% | 85% | |||
| 80 PLUS Gold | 87% | 90% | 87% | 88% | 92% | 88% | |||
| 80 PLUS Platinum | 90% | 92% | 89% | 90% | 94% | 91% | |||
| 80 PLUS Titanium | 90% | 92% | 94% | 90% | 90% | 94% | 96% | 91% | |
Situación geográfica y uso continuado
Esto
es algo en lo que no repara mucha gente, aunque es terriblemente
importante. Al utilizar una fuente de alimentación en zonas cálidas,
aumenta el consumo de la fuente debido a la bajada de eficiencia debida
al mayor calor ambiente, con lo que la fuente de alimentación puede no
dar el rendimiento esperado. Esto también ocurre si estamos durante
horas disfrutando de juegos intensivos de GPU, en el que la acumulación
de calor en torno a los componentes de la fuente hace disminuir su
eficiencia. Sobre todo si el ordenador y sus componentes no están
debidamente refrigerados, o lo tenemos encajonado contra la pared o un
hueco pequeño.
La pérdida de eficiencia lleva a que la fuente
tenga que consumir más watios para proporcionar al equipo los niveles
necesarios de potencia para que podamos seguir utilizando el equipo. La
explicación (cuasi)técnica y simplificada es que el calor aumenta la
resistencia al paso de la corriente eléctrica a través de los metales
conductores.
Si tenemos una fuente de 500 W con una eficiencia del
80 %, podemos usarla en un equipo que consuma hasta 400 Watios sin que
haya problemas en los componentes de la misma, dando margen a
disminuciones de eficiencia. Suele ser lo habitual en equipos con una
tarjeta gráfica al estilo de la GTX 660 a plena carga, aunque las de AMD
suelen consumir más que las de Nvidia y hay que tenerlo en cuenta. Esa
fuente de alimentación daría esa eficiencia a temperatura ambiente de 22
grados, pero si la usáramos mucho empezaría a bajar su eficiencia, lo
que significaría que un equipo medio que consume 370 W estaría
extrayendo de la fuente más potencia de la recomendada con sólo bajar su
eficiencia al 70 ó 75 %.
¿Cuánta potencia necesitamos?
Por
eso es recomendable tener en cuenta la zona en la que vivimos, el uso
intenso (o no) que le vamos a dar, y calcular a partir de ahí la
potencia que necesitamos. Para un equipo en el que juguemos durante
algunas horas en una zona cálida en verano (casi cualquier parte de
España), lo habitual es que consuma unos 350 a 400 Watios en plena carga
(o sea, jugando a Battlefield 4 y juegos similares, o realizando diseño
3D).
Con una fuente de eficiencia 80 % (lo recomendable), y
teniendo en cuenta la situación geográfica, en verano podríamos
necesitar una fuente de al menos 600 W para compensar su pérdida de
eficiencia, con un mínimo absoluto de 550 W. Habrá tarjetas que consuman
150 a 200 W en plena carga que necesitarán fuentes de alimentación de
entre 550 a 600 W.
También el desgaste producido por el uso irá
reduciendo con el tiempo su eficiencia, además de que cuando una fuente
proporciona entre el 40 y 60 % de su capacidad máxima es cuando es más
eficiente. Por eso es recomendable aumentar el margen de watios que
creamos necesitar para no gastarnos 60 euros en una y tenerla que
cambiar al año. Idealmente, mantenerla funcionando a mitad de su
capacidad aumenta al máximo su eficiencia y a la vez su vida útil.
Por
último, y para que quede claro, una fuente de 500 W y 80 % de
eficiencia es capaz de proporcionar esos 500 W pero con un consumo real
de unos 620 W. Si por ejemplo calculáis que vuestro equipo consume 450 W
como "máximo", nada os impide comprar una fuente de 450 W con
eficiencia 80 %. Os proporcionará esos 450 W, pero el problema viene por
los picos de consumo que superan esos 450 W (en las tarjetas gráficas
son habituales) que afectan negativamente a los componentes. Esto hace
que otra vez la esperanza de vida de la fuente se vea enormemente
reducida y, como digo, pagaremos más a final de mes de electricidad.
Operar
por debajo de su límite también permite a la fuente generar menos
calor, que el ventilador funcione a menos revoluciones y se escuche
menos. El calor generado de operar a máxima carga es también perjudicial
para los componentes, y disminuye su esperanza de vida.
AQUÍ OS DEJO UN ENLACE PARA CALCULAR LA POTENCIA QUE NECESITAIS EN VUESTRA FUENTE DE ALIMENTACIÓN:
El problema Nvidia vs Intel vs AMD
Intel y Nvidia consumen por lo general menos que los productos de AMD, algo que va intrínseco en el precio que pagamos de más por esos productos. Los procesadores AMD de gama alta consumen algo así como 95 a 120 W, mientras que los de Intel consumen de 84 W. Pasa lo mismo con las tarjetas gráficas (120 W vs 180 W), por lo que es conveniente tenerlo en cuenta y calcular esos 350 a 400 Watios de un consumo de un PC típico como 400 a 450 W.A una eficiencia del 80 %, la fuente que necesitamos para nuestro equipo de juegos con un Intel Core i5-4590 y gráfica GTX 960 (consumo total del equipo de unos 225 W) será de 450 Watios en regiones cálidas, o más hacia los 500 W en muy cálidas como algunas zonas de hispanoamérica (aunque en aquellas tierras recomieno también fuentes con salida de tensión lo más estables posibles).
En el caso de AMD, uno de los procesadores mejores que tiene (FX 8350) tiene un consumo de 125 W. En un más normal FX-6300 tiene un consumo de 95W frente a los 84W de un Core i5-4440. Junto con una tarjeta gráfica como la R9 280X de consumo de 250 W, el consumo del equipo sería de unos 450 W, por lo que es recomendable optar por una fuente de 600 a 650 W, o de 700 W en zonas cálidas.




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